BIRBA

Birba es una empresa centenaria de un pequeño pueblo del Pirineo donde, a finales del siglo XIX la familia Birba regentaba un pequeño negocio de ultramarinos.

En aquella época, Camprodón, por su clima y entorno natural, ya empezaba a ser uno de los destinos veraniegos preferidos a ambos lados de la frontera. Esto hizo prosperar el negocio, especialmente los bizcochos finos y los productos de confitería, que se habían empezado a elaborar para el público estival y que pronto alcanzaron gran fama por su calidad y sabor.

Sin embargo, durante los meses de invierno, las ventas eran muy escasas. Esto hizo que, en 1893, la familia Birba empezara a elaborar galletas, que por no ser tan perecederas como los pasteles, se podían distribuir sin problemas.

La originalidad de las recetas y la gran calidad de las materias primas hicieron que las galletas alcanzaran un gran prestigio y que la demanda aumentara. La marca Birba comenzó a ser sinónimo de calidad, sabor y naturalidad, famosa por elaborar productos muy naturales, con procedimientos artesanales y con los mejores ingredientes de proximidad.